Anemia en la enfermedad de Crohn: una complicación frecuente
¿Qué es la enfermedad de Crohn y por qué provoca anemia?
La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica que puede afectar cualquier tramo del tracto gastrointestinal o tracto digestivo, compuesto por la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso, recto y ano; aunque es más frecuente en la parte final del intestino delgado y en el colon ascendente.
Este padecimiento puede afectar otras partes del cuerpo como articulaciones, piel, boca, ojos, además de al tracto gastrointestinal; lo que en conjunto se conoce como manifestaciones extraintestinales de la enfermedad de Crohn.
Todas las capas de la pared intestinal pueden ser afectadas por esta enfermedad, ocasionando un estrechamiento o reducción del diámetro interno, e incluso su completa oclusión; lo que clínicamente se conoce como estenosis.
A continuación, te compartimos una lista de los síntomas más frecuentes:
- Diarrea. Este malestar se entiende como una alteración de las heces en relación con un incremento de volumen, frecuencia y fluidez, causando unas deposiciones más acuosas o sueltas. Su origen puede deberse a la propia inflamación intestinal, a la presencia de infecciones bacterianas o parasitarias repetidas, a la formación de fístulas, a alteraciones en la motilidad o movimiento intestinal, a alteraciones en la absorción por parte del intestino de agua y electrolitos o de otras sustancias, como grasas o sales biliares, etc.; o, paradójicamente, a la presencia de estenosis (estrechamiento del intestino), que sólo permite el paso de deposiciones muy fluidas.
Estas diarreas suelen ser progresivas y pueden tener lugar durante el día o la noche, acompañarse de dolor anal, incontinencia, sensación de deposición incompleta y presentar en ocasiones, sangre, moco o pus. Las diarreas escasas pueden ser indicativas de una afectación del colon por enfermedad de Crohn, mientras que las abundantes pueden indicar una afectación del intestino delgado o del colon proximal.
- Dolor abdominal. Su intensidad y localización, varían en función de la zona afectada por la enfermedad. Si existe afectación del intestino delgado, el dolor se localiza en la zona abdominal derecha a la altura del apéndice, por lo que puede ser confundido con una apendicitis aguda. En caso de existir afectación gástrica o duodenal, el dolor se localiza en la “boca del estómago” y es similar al de una úlcera o gastritis. Si el dolor aparece en la zona baja del abdomen, lo más probable es que exista afectación del colon.
- Fiebre. Durante los brotes graves o periodos de actividad de la enfermedad, los pacientes pueden presentar fiebre como consecuencia de la presencia de inflamación intestinal.
- Anemia. Suele manifestarse como malestar general, cansancio, fatiga, irritabilidad y palidez. Conviene situarla bien: la anemia no causa la enfermedad de Crohn, es una de sus complicaciones más frecuentes. Los NIDDK describen varias formas asociadas a la enfermedad —anemia por deficiencia de hierro, anemia de la inflamación o de la enfermedad crónica, y anemia por déficit de vitamina B12—, producidas por el sangrado, la inflamación mantenida y la menor absorción de nutrientes.
- Pérdida de peso. Las alteraciones en la pared intestinal pueden producir un fallo en la capacidad de absorción de nutrientes a nivel del intestino, lo que a su vez produce una pérdida de peso. Además, cuando tiene lugar un proceso inflamatorio, la demanda de energía por parte del mismo es más elevada.
- Fatiga. Algunos pacientes con enfermedad de Crohn pueden presentar sensación de excesivo cansancio, que puede condicionar, en algunos casos de manera importante, su calidad de vida.
- Hemorragia rectal. A pesar de no ser un síntoma tan frecuente, sí puede encontrarse sangre en las heces, producto de úlceras sangrantes en las paredes del intestino. Suele ser más frecuente en casos de colitis.
- Alteraciones psicológicas. La enfermedad de Crohn no está asociada a ninguna enfermedad mental conocida; pero debido a su carácter crónico, a su tratamiento y a sus secuelas, en algunos casos, puede afectar de manera directa a la autoestima y calidad de vida de los pacientes, causándoles un malestar psicológico general. Si esto ocurre, es recomendable hablarlo con el médico de manera sincera y fluida o con algún otro profesional que le aporte al paciente, la ayuda psicológica necesaria para afrontar y sobrellevar la enfermedad.
Es importante que en caso de identificar algunos de estos síntomas, acudas a tu médico de inmediato, no te esperes a que el problema empeore.
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Fuentes
El manejo de la anemia y de la enfermedad de Crohn corresponde a tu médico. Este artículo es informativo.